Eliminar la humedad en el hogar puede ser un verdadero desafío. La presencia de moho, filtraciones, manchas en paredes o techos, daños en las fachadas, malos olores y objetos deteriorados son algunas de las quejas comunes en esta época del año. Además de afectar la estructura de la vivienda, la humedad también puede ser perjudicial para la salud. En Finques Palau te ofrecemos una guía para abordar este problema, con consejos útiles para prevenir, controlar y reducir la humedad en casa.
Es fundamental identificar el tipo de humedad y su origen. Los principales tipos de humedad que afectan a los hogares son: la humedad accidental, las filtraciones, la condensación y la humedad capilar. Cada una tiene sus características y causas específicas, por lo que es necesario conocerlas para aplicar la solución adecuada. Además, es crucial identificar los daños que la humedad puede ocasionar, tales como la aparición de hongos, el deterioro de materiales, manchas negras, malos olores y problemas de salud.
En cuanto a las recomendaciones para combatir la humedad, algunos consejos de expertos incluyen la ventilación constante del hogar, abriendo las ventanas al menos 30 minutos al día para permitir la circulación de aire. También es importante cerrar la puerta del baño mientras se ducha y ventilar adecuadamente, usando extractores o abriendo la ventana para evitar que el vapor se disperse por el resto de la vivienda. El uso de deshumidificadores en áreas con poca ventilación, como armarios o baños, también es útil. Además, colocar bolsas de sílice o discos de cedro en los cajones ayuda a absorber la humedad y neutralizar los olores.
Para prevenir el moho, es crucial mantener una temperatura interior entre los 18 y 22 grados Celsius y mantener la humedad relativa entre el 40% y el 60%. También es recomendable no colgar la ropa dentro de la casa, ya que esto puede aumentar la humedad en el ambiente. Si es necesario, se puede usar un deshumidificador o ubicar la ropa en una habitación aislada.
Finalmente, para secar la ropa, es importante organizar los lavados, utilizar la centrifugadora correctamente y colocar la ropa estratégicamente para que se seque más rápido, alternando entre prendas más livianas y pesadas.