¿Qué dice la Ley sobre el Depósito de Garantía en alquileres?

El depósito de garantía es una herramienta que brinda una seguridad adicional al arrendar una propiedad. Este pago puede ser solicitado cuando la fianza mensual no es suficiente para cubrir posibles gastos que pueda generar el inquilino. Es fundamental entender las condiciones que la ley establece para estos depósitos, así como las responsabilidades de los propietarios en relación con este tipo de garantía, por eso en Finques Palau te explicamos qué dice la ley al respecto.

Depósitos de garantía ¿qué son?

Los depósitos de garantía son cantidades de dinero que se piden al inquilino como respaldo financiero adicional. Aunque su solicitud es legal, no es obligatoria. Generalmente, la cantidad del depósito se establece en función del alquiler y es custodiado por el propietario hasta que el contrato de arrendamiento concluye. Es importante que este depósito se incluya en el contrato de alquiler para dejar constancia de su existencia.

Diferencias entre depósito y fianza

A diferencia de las fianzas, que son obligatorias y están reguladas por la ley, los depósitos son opcionales. La fianza máxima permitida equivale a un mes de alquiler, mientras que el depósito adicional puede alcanzar hasta dos meses. Otra distinción clave es que, mientras que las fianzas deben ser depositadas en la administración pública correspondiente, los depósitos son retenidos directamente por el propietario, quien debe devolver la cantidad total en un plazo de 60 días tras la finalización del contrato.

Marco legal del depósito de garantía

La Ley de Arrendamientos Urbanos menciona los depósitos en su artículo 36, parte 5, permitiendo que las partes acuerden cualquier tipo de garantía adicional al pago en metálico. Es fundamental que cualquier depósito se ajuste a lo que estipula la ley, especialmente en cuanto a su cantidad máxima, que no debe exceder las dos mensualidades de renta.

Situaciones que justifican la solicitud de un depósito

Cualquier propietario puede pedir un depósito de garantía, pero hay circunstancias en las que se vuelve especialmente relevante. Si no se dispone de garantías financieras por parte del inquilino, o si hay dudas sobre su capacidad para cumplir con los pagos, solicitar un depósito puede ser una decisión prudente. Además, es común solicitar este tipo de depósito cuando se alquilan propiedades amuebladas, para cubrir posibles daños que no estén asegurados.

Formalización del depósito de garantía

Para establecer un depósito de garantía, es esencial que quede registrado en el contrato, especificando su cantidad y las condiciones acordadas por ambas partes. Aunque una transferencia bancaria sirve como prueba de pago, es recomendable que el contrato incluya detalles sobre la cantidad del depósito, plazos de devolución y circunstancias en las que el propietario puede retener parte del fondo.

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