El certificado de eficiencia energética es un documento que evalúa la eficiencia energética de un inmueble, ya sea una vivienda, local comercial o edificio. Este certificado es un derecho del consumidor y se debe presentar cuando se vende o alquila una propiedad. El propietario está obligado a proporcionar el certificado energético, el cual debe estar debidamente registrado y vigente. La obligación de contar con este certificado comenzó en 2007 para los edificios de nueva construcción y en 2013 se extendió a todos los inmuebles. Este certificado es fundamental en el contexto de la descarbonización de edificios, un objetivo de la Unión Europea para 2050, con metas intermedias a alcanzar en los próximos años. En Finques Palau te contamos cuál es su duración, vencimiento y consejos al respecto.
El certificado tiene como finalidad principal informar sobre el consumo energético y las emisiones de carbono de un inmueble, ayudando a los consumidores a comparar la eficiencia energética de diferentes propiedades. La escala de calificación va desde la G, la menos eficiente, hasta la A, la más eficiente. Esta calificación se calcula a partir de las características constructivas del inmueble y sus instalaciones térmicas. Tener un inmueble con una alta calificación energética se traduce en menores costos de energía y en un menor impacto ambiental.
Además de su función informativa, el certificado energético también es esencial para acceder a ayudas públicas para la rehabilitación energética, deducciones fiscales por mejorar la eficiencia energética y bonificaciones en el IBI o en el tipo de interés de las hipotecas. Algunos bancos ofrecen condiciones más favorables para viviendas con una calificación energética A o B. Además, los municipios pueden aplicar descuentos en el IBI de hasta un 20% para las viviendas más eficientes.
El precio del certificado varía, ya que no existen tarifas fijas. Su coste depende de diversos factores, pero es importante asegurarse de que el documento sea emitido por profesionales cualificados. En los próximos años, el certificado se actualizará para incluir nuevos parámetros y herramientas, lo que supondrá un reto para los profesionales del sector, quienes deberán estar preparados con la formación adecuada para cumplir con las nuevas normativas.